Esta mañana hemos salido con la precaución de que iba a llover por lo que hemos cubierto todo el equipaje y a nosotros mismos. Hemos hecho varias paradas y en una de ellas hemos aprovechado a cargar las baterias de nuestras bicis. Nos hemos mojado de lo lindo pues durante casi toda la etapa no ha dejado de llover. Al final a unos seis kilometro de Ribadesella nos hemos tenido que meter en un albergue de peregrinos y ha sido de milagro ya que no dejar meter perros. Hemos metido las bicis en una especie de almacen donde se ha quedado a dormir. Mañana nos espera un dia parecido hasta Gijón.












