Sali del parque poco antes del cambio de relevo que es a la 7 de la mañana. Salvo los primeros 21 km que son subiendo, el resto es una recta permanente hasta Lerida. El calor a sido sofocante. Hacia paradas cada poco para hidratarme. Cuando llegué a Lerida llame a Rosa y quedamos para tomar algo. Tambien vino su hermana. Luego me acompañaron andando hasta el Parque de Bomberos. Me recibieron como solo una profesión como la de bomberos sabe recibir a cualquier compañero venga de donde venga. Me duché, me lavaron la ropa en lavadora, me dieron de cenar, me regalaron una camiseta y me fieron una cama para dormir. Estubimos charlando de nuestras cosas hasta altas horas. Estos compañeros catalanes son unos crakcs.












